Apr 7

Si, yo me siento una mamá bloguera…

Escribir me ha nutrido desde niña. Escribía cartas a mis amigos con placer e ilusión. También recuerdo premios en concursos sobre cuentos en el colegio o sobre poesía en el instituto ¡Y  un 10 en el examen de selectividad de comentario de texto!

Soñaba con ser escritora.

Escribía hacia afuera, pero también hacia adentro en diarios íntimos cerrados con candado…

Escribir me reconectaba conmigo misma, me servía para hacer balance de lo vivido y recolocarlo por dentro. Recuerdo con emoción lo mucho que me sirvieron las cartas interminables que escribí a mi padre tras su muerte… Pero al acabar esas cartas dejé de escribir. Aún no sé muy bien porqué…

Pasé así muchos años. Alejando mi corazón de la escritura.

No fue hasta el nacimiento de mi segundo hijo Teo que volví a escuchar esa poderosa llamada dentro de mí. Y me dio tan fuerte que me despertaba tras darle el pecho a horas en las que ya todos dormían con la necesidad imperiosa de escribir y escribir.

Escribir me recargaba de energía y se convertía en alimento para mi espíritu. Así nació el Pintará los soles, un librito por el que siento un gran respeto y cariño y que agradezco al Universo que me lo regalara, pues sin dudarlo fue escrito para que yo  lo leyera primero.

Luego fue que sentí la necesidad de regalarlo y difundir su mensaje de Amor por los confines del Planeta. Así fue como nacieron la página web Despertar en la Luz y la página de Facebook Cuidando del Alma Infantil.

Me construí un lugar en la red casi sin medios gracias a la ayuda de mi amiga del Alma Mónica de Tu Ya eres Feliz, con gran experiencia ya por aquel entonces en páginas web.

Y entonces recibí uno de los grandes regalos del libro… Gracias a la idea  de poder acompañar al Pintará los soles en su viaje por la red, resultó que quien fue  más acompañada por la red fui yo misma… Conocí y me sumé a un gran número de mujeres, muchas de ellas madres, que desde sus espacios virtuales me abrían sus puertas, a mí,  al mundo.

A falta de tribu real, me convertí en mamá bloguera y me uní a la Tribu virtual.

Qué gran regalo crear una casa virtual en la red y abrir tus puertas para que otras madres se sienten cómodamente a leerte por dentro, cuando les vaya mejor, cuando lo necesiten. Tu casa siempre estará disponible para acogerlas.

Y claro, tú también encontrarás refugio en hermosos lugares web, a los que puedes llegar incluso desde tu cama, entre sueño y sueño de tus hijos, cuando más lo necesites.

Hoy Vivian, de Nace una Mamá, hermana de Tribu en el libro Una Nueva Maternidad – Reflexiones de mujeres en la Red, (editorial Ob Stare) del cual somos co-autoras junto a 13 mujeres blogueras más, me ha presentado esta hermosa iniciativa, que he pensado que quizás te gustaría…

Curso online Conviértete en una Mamá Bloguera

Si te animas a crear tu casa en la red, no dudes en invitarme, me encantará conocerte de tan cerca…

Por el momento, si lo deseas, puedes ver un vídeo explicativo en Youtube a modo de clara explicación de lo que encontrarás en el curso!

Youtube

Abrazos

Cristina

May 25

 

Siento que es un momento especial en el camino…

En abril (¡hace solo un mes!) el libro Pintará los soles de su camino fue publicado y ya tiene un hermano…  “Una Nueva Maternidad- Reflexiones de mujeres en la red” Un hermoso libro gestado junto a 14 mujeres más, que como yo, expresan lo mejor de si mismas a través de la red. Juntas formamos La Tribu 2.0 y sonrientes contemplamos los primeros pasos de este libro publicado por la editorial Ob Stare.

Comparto con tod@s vosotr@s el prólogo de Rosa Jové, a quien desde aquí Agradezco, pues transmite tanto Amor…:

“La primera vez que vi este maravilloso manuscrito estuve de acuerdo con lo que se dice en el epílogo: no deja indiferente. Guste o no guste, te remueve hasta lo más hondo. En muchas de sus páginas algunas nos veremos reflejadas y nuestros ojos se humedecerán conforme avance la lectura. Otras, menos afortunadas, no sentirán tanta emoción pero seguro que tendrán material para reflexionar. Ante estas páginas la neutralidad no existe.

Porque se trata de madres que, más que desnudar su alma, se la arrancan para que el mundo vea bien clarito lo que sienten, lo que son o lo que quieren ser. Mujeres valientes que no se acomplejan y que se rebelaron en su día para ser mujeres y madres tal y como ellas querían y no como se les quería imponer.

Son historias de quince hadas de la maternidad que entre pañales y pucheros, entre trabajos varios y noches sin dormir invocaron al duende de sus sentimientos que se hizo visible en forma de letras y espacios. Son hadas verdaderamente mágicas pues encuentran tiempo para todo, saben de juegos y canciones y curan dolores de barriga con un dulce beso que sale de sus labios. En este libro, además demuestran que escriben como los ángeles.

Al igual que las hadas son invisibles a los ojos humanos no entrenados y por eso solo se reconocen entre ellas o las reconocen aquellos a quienes aman. Quizás uno de los objetivos de este libro es que la gente las entienda y las ame para así poder empezar a verlas. Pero no solo a ellas, sino también a las que son igual que ellas. Porque este mundo está poblado de miles de hadas, lo que sucede es que no todas se atreven a escribir. El objetivo es hacer visible lo que parece ser que hoy aún no se sabe ver.

Es curioso constatar cómo algunos textos están escritos desde la primera persona, desde la madre que se habla a ella misma. En otros es la madre que mantiene una conversación con su bebé y en otros con la sociedad. Porque cada una escribe lo que siente, lo que quiere escribir y a quien quiere escribir. Hay textos más intimistas y poéticos, textos más reivindicativos y prosaicos, pero todos destilando magia.

Me gustaría elegir una frase, un trocito de texto para que las personas que lean este prólogo puedan empezar a saborear lo que les espera. Pero…¿Cómo elegir solo uno? Si antes hablaba de 15 hadas he de mencionar ahora que este libro lo forman 46 pequeñas obras de arte. Elegir un fragmento de cada una quizás sería más correcto, pero tampoco haría justicia a la obra.

Me decido, pues, por buscar un resumen que los abarca a todos y me viene una palabra a la mente: amor. Lea el texto que lea sale el amor (sobre todo el amor maternal, pero también otros tipos de amor). Destila amor por los cuatro costados. Creo que si este libro fuera como una bolsita de té, haría una deliciosa infusión de amor.

Lean, emociónense, aprendan y amen. Eso es lo que van a encontrar en las siguientes páginas, nada más y nada menos.

Lleida, primavera de 2011.”

¡Os espero en la presentación de “Una Nueva Maternidad- Reflexiones de mujeres en la red”!

el viernes 17 de junio a las 19h, en la Casa del Llibre, BARCELONA

Cristina Romero

Mar 14

Me miro en el espejo a los ojos y reconozco de nuevo en ellos ese brillo tan especial.
El universo crea y se recrea de nuevo a través de mí. La existencia tiene una nueva oportunidad, una nueva posibilidad de experimentarse desde y hacia el lugar donde todo es posible…
Dibujo con pintura una sonrisa en este vientre redondeado al saber que soy casa por tercera vez.
De nuevo una diosa en mí, en toda su expresión. Las mujeres siempre somos diosas, pero en este estado es más sencillo darnos cuenta.
Celebro esta vida, unida para siempre con la mía, que inicia y sigue, dentro de mí, su propio camino.
Percibo lo bien que me sienta esta sonrisa e intuyo que lleva luz a cada célula de mi ser y de este nuevo ser… Me propongo sonreírme y sonreírle a la vida en modo continuo y permanente, sin más motivo que agradecer y celebrar que soy portadora de vida y que me siento tan viva…
Quiero escucharme, respetarme y sentirme a cada excusa y oportunidad.
Decido que no pase día sin que ría, baile y cante… Lo elijo como elijo otros ingredientes nutritivos durante todo el camino del embarazo… Quiero usar esas poderosas herramientas de conexión y re conexión conmigo, con este ser que llevo dentro, con la vida y con la alegría de estar viva.
Toco y muevo mi cuerpo con y por placer y reconozco su sabiduría y su poder. Mi sabiduría y mi poder… La sabiduría y el poder de mi hijo…
Cada embarazo nos da la oportunidad de relegar lo mental o racional a un segundo plano. No lucho contra eso y le doy de nuevo a mi cuerpo, a mi intuición y a mis anhelos el poder y el lugar que merecen. Como cuando era niña.
Conocerme como mujer me abrió la puerta a descubrir que soy cíclica, llena de matices y riquezas únicas… Pura perfección para los ojos del corazón, que no conocen juicio o comparación.
El camino de la maternidad me abrió las puertas iniciáticas de la mirada amorosa también para conmigo misma…
Ser madre implica renunciar a algo de ti que renacerá de otra manera. Serlo por tercera vez sigue siendo el regalo de volver a crearme y expresarme de una forma distinta, más plena, más amorosa.
Sé que el camino del encuentro con este hijo que crece dentro de mí y con mi nueva forma de expresarme como madre, no empieza ni acaba con el parto. Decido no perderme ni un tramo del camino pensando en montañas…
Cierro mis ojos y coloco las manos en mi vientre.
Mis manos son extensiones de mi corazón. Las acerco como quien se coloca ante algo familiar y su vez extraordinario, Sagrado, milagroso…
Conecto con este ser receptivo de todo mi amor…
Sin palabras me fundo con esta criatura…
Sé que me escucha, que me siente…
Le cuento que, sea como sea, yo la amo.
Que desde ya y para siempre, confío plenamente en ella.
Que sé lo infinitamente poderosa y especial que es. Que voy a cuidar, día tras día, pegadita a su lado, para que no lo olvide…
Le cuento que sé que tiene a todo el universo a su favor para lograr todo aquello que anhele… Que la animaré a dar cada paso en esta vida guiada por su corazón. Sé que así, no encontrará fronteras.
He descubierto que el miedo y la desconfianza (en uno mismo, en la vida y los demás) crean muros.
Pero el amor y la confianza nos muestran que todo es posible.
Por eso le cuento que elijo acompañarla confiando en ella y en la vida.
Sé que ese es mi trabajo y mi regalo más valioso. Acompañar desde y hacia el lugar donde todo es posible. Respetando que son su corazón y sus pies los que nos guiarán en el camino.
Noto como se mueve en mi interior, me cuenta que está feliz, de simplemente ser, de sentirme. Me agradece este momento de unión. Siento como me sonríe y la abrazo por vez primera a través de mi vientre.