Dec 13

¡Hola!

Aquí te traigo el cartel del Ciclo de Talleres “ENAMÓRATE DE TI” y te animo a escribirme contándome todas tus dudas.

Falta un mes y estoy preparando emocionada todas las sorpresas que te esperan…

Todavía quedan plazas disponibles para las tres opciones (vernos en Barcelona, vernos en Premià de Mar o vernos on-line desde cualquier parte del mundo!!)

¡Abrazos!

Cristna Romero

¡Enamórate de ti!

Nov 25

Quieres que tus hijos crezcan con una gran autoestima y sabes lo importante que es amarte sin condiciones tú primero.

Es tiempo de desaprender tantas ideas que no nos ayudan a ser felices…

Tiempo de liberarnos de todo lo que no somos para descubrir y construir quienes queremos ser…

Y aquí te traigo con alegría mi nueva propuesta!

Un CICLO DE TALLERES DE AUTOESTIMA PARA MADRES Y PADRES y toda persona que trabaje con niños.

Porque el mejor regalo para tus hijos es ser ejemplo de alguien que se ama con sus luces y sus sombras…

COMPRENDO EL ORIGEN DEL DESAMOR PROPIO. La familia patriarcal, la culpa y la mentira del amor romántico.
CUIDO DE ESE ESPEJO QUE ES MI HIJO. El arte de estar abierta a aprender a su lado y de dar lo que no recibimos.
APRENDO A MIRARME CON AMOR. Cómo quererme si soy en realidad tan imperfecta…
DESCUBRO QUIÉN SOY SIN MIEDO Y SIN MÁSCARAS. Cómo ser auténticamente yo misma…
CAMBIO EL SUFRIMIENTO POR EL PLACER.  Desaprendizaje físico, mental, emocional y recableado cerebral.
RESCATO MI CREATIVIDAD. Y recupero la fortaleza y la vitalidad perdidas…

 

Una misma propuesta en tres modalidades:

Opción 1: Un sábado por la mañana al mes en un grupo de unas 15 personas en Barcelona (junto metro Navas)

14 de  Enero –  4 de febrero –  4 de marzo – 1 de abril –  6 de mayo – 3 de junio

Opción 2: Un sábado por la mañana al mes en un grupo de unas 15 personas en Premià de Mar

21 de  Enero –  11 de febrero –  11 de marzo – 22 de abril – 13 de mayo – 10 de junio

Opción 3: Un sábado por la tarde (hora española) al mes online desde tu casa

28 de  Enero –  18 de febrero – 18 de marzo – 29 de abril –  20 de mayo – 17 de junio

 

Precio del ciclo completo de 6 talleres (presencial u online): 300 euros a ingresar para reserva de plaza

Para más información no dudes en escribirme a: cristinaromeroinfo@gmail.com

¡Será un placer compartir esta experiencia contigo!

Abrazos

Cristina Romero

 

Dec 28

 

Siendo niña o niño nadie te habló del amor por ti mismo. Seguramente a tu alrededor estaban demasiado ocupados sobreviviendo en el día a día. Pero ese es uno de los puntos más importantes de nuestra existencia. Nacemos totalmente receptivos y alineados con lo que de veras nos importa. Capaces de mostrar nuestras necesidades a los demás. En permanente escucha con nuestro fuero interno. Pero a fuerza de ver como afuera no hay una respuesta a esas demandas, las vamos anulando. Y poco a poco vamos atrofiando esos canales de conexión con nuestro corazón.

Un día llegamos a adultas y descubrimos que tenemos la autoestima por los suelos. Nos vendieron la moto de que cuando encontráramos a nuestra media naranja nos sentiríamos completas o completos. Pero ya no podemos creerlo. La realidad es que nadie va a darnos el amor que no obtuvimos siendo niños. Nadie excepto nosotras y nosotros mismos.

 

Mis palabras de hoy son para animarte a incluir en tus propósitos del año nuevo qué acciones concretas vas a introducir -casi cada día- para mostrarte Amor, del incondicional.

 

¡Eso se reflejará directamente en las otras áreas de tu Vida!

 

Yo me pido y -ya me encargo yo de que así sea- más sol, más tierra y más sonrisas nacidas de la nada en cada uno de mis días.

 

Eso último ha sido un regalo que me trajo la Vida este año: Aprender a elevar la vibración gracias a la sonrisa!

Lo del sol y los pies (o todo el cuerpo) a tierra es algo que seguramente conozco y conoces desde niños… pero por parecer tan sencillo y al alcance, muchas veces olvidamos.

 

¡Abrazos cálidos!

 

Cristina Romero

 

P.D: Desde este mes también me encontrarás escribiendo el editorial de la revista Mente Sana 😉

* Si te gustó este post, quizás te apetezca releer o descubrir el post de Hacerte el Amor tu misma (no solo en lo sexual)

 

Dec 5

De niños quizás nadie nos mostró cómo aprender a vivir haciéndonos el amor a nosotros mismos.

No solo en lo sexual, sino al escucharnos y hablarnos internamente, al no juzgarnos, al mirarnos con ternura y pasión frente al espejo o al darnos espacio para habitarnos sin meternos prisa, ni exigirnos lo que no queremos dar de nosotros (hasta quedarnos secos).

Nadie nos dijo que para ser felices necesitaríamos hacernos el amor al menos tantas veces como necesitamos comer al día, ni que sería mejor hacerlo muchas veces más…

Al levantarnos por la mañana y sonreírnos, al darnos unas palabras de aliento cuando todo parece ir de mal en en peor, al decidir que sí merecemos un descanso para salir a pasear al sol o un hueco en la agenda para eso que de veras es lo importante para nosotros. O al darnos las buenas noches y desearnos felices sueños.

Pero crecimos esperando la felicidad y el amor fuera de nosotros. Y aún andamos dando vueltas por la vida sin pararnos a generarlos desde adentro.

Lo sabes. Lo sé. Pero cuánto nos cuesta dejar de sabotearnos cuando se trata de amarnos a nosotros mismos… La posibilidad está ahí todo el tiempo pero preferimos dejarlo para mañana o para el año que viene…

Una vez más pasamos de año y la puerta al cambio está de nuevo frente a ti.
A lo largo de tu vida has franqueado ya numerosas puertas, te has transformado desde que empezaste tu viaje siendo una pequeña célula dividida en dos y llevas en ti la huella de todos esos cambios.
La Vida en toda su plenitud no te ha olvidado. Eres tú quien a veces olvidas esa conexión que tienes con todo lo que te rodea. Es muy fácil quedar atrapados por el engranaje del día a día. Muertos en vida, viviendo vidas prestadas que nos quedan grandes o pequeñas, pero que no son las nuestras. Las que querríamos vivir “si pudiéramos”.
Nos pasamos la vida esperando algo que nunca está aquí. En un mundo como el nuestro hay una parte de ti en ansiedad perpetua. Tienes tan en mente el futuro y el pasado que te dejas a ti mismo siempre colgado en presente. Algo en ti está buscando el minuto siguiente e ignorando el que tiene entre las manos. Así día tras día, año tras año.
¿Resuena en ti hacer YA un gran cambio?
Entonces detente.
Imagina que estás ya en tu lugar de poder, en tu “tierra Santa”, que no necesitas seguir luchando por conseguir más nada.
Quizás prefieras tumbar tu cuerpo dolorido para sentir el abrazo de la tierra, sentarte cómodamente a meditar o meterte dentro de una cueva calentita y oscura bajo tus mantas.
Sea donde sea, siente que estás en un refugio de paz y ternura infinitas donde puedes al fin descansar y renovar fuerzas. Donde respirar a tu manera, donde ser plenamente tú mismo.
Donde hacerte el Amor.
Desde este remanso de paz puedes volver a conectar contigo y lo que de veras te importa.
Dándote todo el tiempo. No te vaya a entrar otra vez la prisa…
Después de todo este tiempo invertido en mil y una batallas, quizás no sea pedir tanto el dedicarte a escuchar lo que tú de verdad necesitas para ser feliz. Lo que tú tienes que decirte.
Y entonces, cuando al fin puedas mirarte de frente a los ojos del alma, pregúntate:
¿Qué haría con mi vida si tuviera la libertad de cambiarla?
¿Qué me diría mi corazón si mi miedo no me impidiera escucharlo?
¿Cual sería la música que querría tocar mi alma a su paso por esta vida?
En realidad son una misma pregunta.
Luego vendría otra:
¿Qué cambios necesito hacer para estar bien?
¿Qué ingredientes nuevos necesito incorporar en mi vida?
Para vivir el cambio que te aguarda, necesitas dejar atrás viejos hábitos que no pueden coexistir con tu nueva realidad y poder dar la bienvenida a lo nuevo que te llama y que lo hace desde muy adentro, si te abres a escucharlo.
Pero no te agobies. El cambio es más sencillo que lo que tu mente racional te dice.
Te pueden servir de referencia esos grandes maestros que son los niños si quieres volverte un poco más sabio en el arte de amarte y ser feliz.
Ellos repiten y repiten algo hasta que todas sus células lo incorporen como aprendido, como incorporado. Imítalos.
Sé como un animal sencillo, poniendo toda su energía y su amor en cada acto.
Disfruta. Sin mirar adelante. Deleitándote en cada instante.
Agradece. Sintiendo como todo, TODO, puede ser un regalo, si sabes apreciarlo.
Y comparte. Caminar juntos forma parte de los entresijos de esta Vida misteriosa. Nunca estás solo, si sabes abrirte y abrir tu burbuja a los que están a tu lado.
¿Quieres retomar esa conexión, ese encuentro, contigo mismo?
Tan sólo necesitas dejar que aflore un silencio, una escucha profunda a ti mismo.
Y cuando escuches las palabras o las imágenes de tu alma, puedes contestarle con una simple y amorosa sonrisa.
Feliz cambio dentro de ti
Cristina Romero
Aug 18

Hay tanto ruido fuera y dentro de ti, que no te escuchas…

Paras.

Silencio.

¿A dónde ibas?

Toneladas de Amor caen sobre ti a cada instante…

¿Las notas ahora?

Pesan sobre tu cuerpo.

Penetran tus células más externas, las de tu piel.

Poco a poco van penetrando cada tejido que te conforma.

Lo hacen porque tú te abres y las dejas pasar.

Como un óvulo que se abre ante un espermatozoide.

Tu pasado ahora no ocupa tu atención ni tu energía.

Tu futuro tampoco.

Solo te deleitas en ti y en esa saliva dulce que inunda tu boca.

Este instante es solo un pequeño alto en tu camino.

Un recurso que atraes a ti misma para recordarte que no necesitas seguir buscando nada… ni conseguir más nada.

Que todo ya está bien, que estás completa.

Que este instante forma parte de ti y de tu conexión con TODO.

Tú eres ese ruido de fondo en tu ambiente.

Tú eres estas palabras, escritas solo para ti.

Tú eres esa duda que aparece en tu mente.

Y ese parpadeo también…

Respiras…

Y te permites cerrar los ojos (símbolo de nuestra mente racional) para atender a tu corazón.

Pones tus manos sobre él y le dices bajito:

“Corazón, te escucho. 

Eres mi guía.

Gracias por tu gran sabiduría, que es mía.

Gracias por permitirme conectar, a través de ti,

con la sabiduría infinita del Universo”

 

Gracias

Y si te resonó, gracias por compartirlo…

Cristina Romero

 

 

 

¡Puede que también te interese conocer mi agenda de propuestas!

Te la dejo aquí ¡Gracias!

May 21

Ayer volvimos de Madrid. En un viaje repleto de Magia y sincronicidades.

Para los PRACTICANTES DE SUEÑOS que compartieron conmigo el Taller del sábado, darles de nuevo las GRACIAS y decirles que Sergio pudo llegar a casa.

Y para los que no estabais allí contaros que a última hora, en la rueda de cierre final del Taller, Sergio, que estaba sentado a mi lado cuidando de Elvis (ya de 9 meses), lanzó un alarido y cayó redondo… Con las manos en la espalda.

Por sincronicidades fue a caer de morros junto a una barrita de Arnidol, que quizás Elvis había sacado de mi bolsa. Es como una especie de barra pinta labios pero que contiene Árnica y harpagocitos y que sirve para aliviar el dolor y las contusiones de la piel.  Uso este recurso mágico con los niños a menudo. Pero hasta entonces no con Sergio. Sorprendida, pero con el mismo mimo que gasto con los niños, se la apliqué generosamente por las lumbares.

-“Parece que Sergio también quiere decir algo”- dijo una Practicante de Sueños

-“Ya no sé cómo llamar la atención”- dijo el propio Sergio, divertido, completamente espachurrado en el suelo…

Y yo que no creo en las casualidades, que siempre trato de escuchar lo que me está diciendo la Vida, vine a parar al mismo punto en el que ando últimamente dando vueltas: que en la crianza respetuosa una gran sombra es la pareja.

De hecho, es mi gran agujero negro.

La pareja como sombra porque no nos damos cuenta, ciegas muchas mujeres renacidas como madres, y ciegos muchos hombres renacidos como padres, que tendemos a desequilibrar la balanza y a descuidarnos. Ejerciendo violencia invisible para con nuestro compañero o compañera de viaje. Esa violencia que no da respuesta a las necesidades del otro.

Digo también que la pareja es mi agujero negro por ser ese aspecto de mi misma donde a menudo, por no estar ubicada en el lugar sistémico adecuado, me desvitalizo o dejo de percibir todo el torrente de energía que me corresponde.

De pequeña vi a mi madre dedicarle toda su mirada y su energía al trabajo y sobretodo a la pareja. Ella es una mujer que cuida mucho del hombre que está a su lado. Y eso es algo que de algún modo siempre me incomodó.

Ahora comprendo que algo dentro de mí hizo la lectura equivocada de esta vivencia infantil… Como si en ese sentirme fuera, yo entendiera que era cuestión de elegir: O la pareja o los hijos.

Como si no fuesen compatibles.

Y yo elegí a los hijos. Seguramente para tratar de compensar la propia vivencia infantil. Sin darme cuenta de que eso también era desequilibrio y desatención. Para con mi pareja, para conmigo que tanto me nutro de ese compartir complicidades con mi compañero de Vida e incluso para con mis hijos. Pues los hijos se nutren del Amor de sus padres. De ahí provienen y esa es la matriz que más les nutre.

Los niños me necesitan. Pero me necesitan feliz, nutrida, disponible y presente.

Yo sé cuanto tiene que ver Sergio en que yo me encuentre así.

Desde el Amor compartido con mi pareja, yo surjo nutrida y capaz de ofrecer lo mejor de mi misma a mis hijos y al mundo. Y no hablo solamente del acto sexual, hablo de cómo me nutre cada instante de unión con forma de conversaciones, miradas, bromas, besos o abrazos en el día a día.

Sergio es mi mejor amigo, quien mejor me conoce y con quien más yo misma me siento.

Pero también es quien a menudo dejo para el cuarto puesto en el ranquing…

Es cierto que tampoco dispongo de mucho tiempo para mi misma y que además procuro atender las necesidades de mis tres hijos pequeños… Pero yo siento que hay algo desajustado, dentro de mí. Quizás simplemente la mirada.

Tan pegada a mis hijos, necesito caminar un paso hacia atrás para poder incluir a mi compañero –además de a mis hijos- en mi mirada. Y me da a mí que ese re enfoque también beneficiará a mis hijos.

En las parejas que tienen hijos y que el apego madre-bebé es visto como un mero obstáculo a saltar, donde se da importancia tempranamente a recuperar el tiempo en pareja, se tiende a desatender las necesidades de los niños a favor de las del padre. En la sombra está esa violencia ante las necesidades infantiles.

Pero en la crianza con apego a veces se tarda tanto en volver la mirada a la pareja, que cuando se mira puede que se esté ya tan lejos y desvitalizados…

La pareja, tras la llegada de los hijos necesita reconstruirse. Y necesita ser considerada como valiosa y Sagrada. El Amor de la pareja es la fuente que da de beber a toda la familia.

Yo no lo viví así de niña, porque mi sensación era que mis padres se miraban tan de cerca que en su perspectiva yo no estaba incluida…

Ayer de nuevo Sergio y su dolor de espalda me hicieron caer en la cuenta de que aún necesito seguir reajustándome… No es fácil, sin demasiados referentes a los que agarrarme… Pero ahora siento claramente que es vital y prioritario.

A Sergio le dolió la espalada en medio de un Taller que yo ofrecía sobre vivir y llevar a la práctica aquello que anhelamos. Simbólicamente la espalda está relacionada con los apoyos.

Entre las muchas cosas que me dijo esta experiencia, surgió esta gran pregunta: ¿Apoyo a mi pareja para que viva sus Sueños?

Titubeé mentalmente.

Cuando llegue a viejita y esté al lado de Sergio quiero poder responder claramente que sí, que estuve a su lado todo este tiempo para contribuir a su felicidad, para apoyarle en vivir todo aquello para lo que ha venido a brillar en este mundo… Sea eso lo que sea.

Apoyándole en SUS Sueños, en los que tienen que ver con él y con lo que le hace vivir pleno y satisfecho.

Si me hubiera hecho la pregunta: ¿Apoyo a mis hijos para que vivan sus Sueños? La respuesta afirmativa brotaría con más facilidad…

Ese respeto, esa libertad y esa confianza por la Vida de mis hijos, a menudo se transforma en control cuando me dirijo a su padre…

Esa es mi incoherencia. La parte de mí que necesita transformarse. El lugar donde el Amor pequeño necesita expandirse y convertirse en un Amor grande, incondicional. Amando de veras lo que el otro ES y me muestra. Pues aunque no tengo dudas de lo muchísimo que quiero a mi pareja, podría asemejarlo a ese querer a los hijos que recorta sus alas en lugar de animarles a desplegarlas…

Aquí está mi gran tarea. Y lo curioso del caso es que elegí nacer de una maravillosa mujer de quien tengo mucho que aprender de su entrega y disponibilidad para con su pareja.

Pero como todo siempre guarda su perfección, agradezco las elecciones que tomé hasta ahora en mi camino. De nada me arrepiento. La Vida son experiencias cosidas a una y yo no quisiera recortar ninguna. Tan solo me digo que ahora llega el tiempo de extender mi mano y cogerme a la mano de mi compañero de Vida. Ese con quien hace justo una semana celebramos 18 años juntos (más tiempo juntos que solos en nuestras Vidas). De su mano, que es lo que me pide el corazón y el cuerpo, si me paro a escucharlos…

Se me ocurrió así también, que de vez en cuando, en este Despertar en la Luz Cuidando del Alma Infantil podría dedicarle palabras y energía también a la pareja. A la importancia de escuchar y atender las necesidades de otro adulto… No solamente las de los niños.

Y por supuesto también – para equilibrar toda la balanza- escribir y poner energía al Cuidado de quien Cuida. A ese Amor y ese respeto por una misma… Ese dar valor e importancia a los propios Sueños…

Tengo en mi bolsillo la barrita de Arnidol y me gusta imaginarla como una extensión de mi cuidado, disponible para acompañar a toda la familia (aunque en un principio la compré pensando solamente en los pequeños).

Sergio estará tres días de reposo en la cama. El médico se lo ha recomendado esta mañana. Y yo por mi parte voy a tomármelo como una gran oportunidad que me regala la Vida para cuidarle.

¡Abrazos y GRACIAS por leerme! (A mi me hace tanto bien escribir…)

May 7

Aquí y ahora decreto en mi interior dejar de perseguir el Dorado.

Ya lo tengo en mis manos, tan solo soy capaz de verlo cuando al fin me detengo.

Entonces solo soy capaz de dar las Gracias por cada uno de los hijos que han venido a caer a este mundo tan cerquita mío, en mi cama, en mis brazos, en mis pechos, en mi boca, en mis manos. Ellos, junto a su padre, son los soles que iluminan mi día.

No necesito más nada. Pero también sigo dando las Gracias por el hermoso lugar que habito, cerca del bosque, en el musgo, en el campo, cerca del fuego, cerca del pozo, cerca de la vida vibrante bajo mis pies descalzos…

Y junto mis manos y las llevo al pecho, a la altura de mi corazón y me estremezco por dentro y mi piel desnuda al sol se eriza por fuera. Gracias susurro al viento…

Siempre –desde todas mis vidas- tuve esta misma posibilidad para ser feliz. Los rostros que me acompañaron entonces eran distintos por fuera y mi vestido y el paisaje tampoco eran los mismos… Pero no es que ahora tenga más suerte en la Vida. Simplemente ahora estoy más dispuesta a darme cuenta de los grandes regalos que me da…

Y aquí y ahora se y me digo, que no necesito más nada.

Que estoy llena.

Agradecida.

Con los ojos húmedos de emoción. Y la nariz mocosa.

Respiro y lo vuelvo a decir en voz más alta: “Gracias, aquí y ahora decreto en mi interior dejar de perseguir el Dorado”.

Ese Dorado que me mantenía en búsqueda, preocupada y ocupada, sin acabar de valorar y apreciar lo que ya ES, con un vaso medio vacío en la mente y un fuego por apagar…

Los días se sucedían en una carrera interminable hacia el mañana. Nunca enraizada en el presente…

Pero ahora el reloj se detiene dentro de mí.

¡Qué gran descanso!

Con cada inspiración me lleno del momento presente, que todo lo contiene.

Ahora me parece extraño no vivir así.

¿A dónde iba yo con tanta prisa? ¿Por qué aquella insatisfacción? Andando por la vida desconectada de mi misma, del cielo y la Tierra…

Me río. Tiene gracia: me invade cierta ternura  por mí misma.

Ahora la emoción me sacude de nuevo al amarme a mí misma. Acaricio mi cara con las manos. Miro mis manos y también me hace gracia y me emociona darme cuenta que les he tomado verdadero cariño… Abrazaría a todo este cuerpo con el que tanto tiempo me he  peleado… y que tanto, tantísimo me ha dado…

Gracias…

El viento sopla y una idea llega con él.

Pase lo que pase luego o mañana, esto no va a cambiar: el Dorado ya está dentro de mí.

Gracias…

Cristina Romero

Dec 1

Me compartes que un niño se muestra agresivo en la Escuela
Aunque comprendo tu falta de recursos, de medios a tu alcance para cuidar de la AFECTIVIDAD de tod@s y cada un@ tus alumnos…

Para mi la situación se reduce a formularte una pregunta…

Podemos enjaular a ese niño todo lo posible para sentirnos todos más seguros…
Podemos tratar de anularlo y hasta intentar que se vaya…

Pero también podemos apostar por él… y acompañar su dolor… y mirarlo a los ojos…

Alguien llega a nuestras vidas que nos mueve algo especial…
como ese niño herido que siente que el mundo le da la espalda y contiene tanta rabia y dolor…

Cada Ser que se cruza en tu camino es un regalo, una oportunidad…

Nada está escrito… ni estás obligad@ a nada…

Pero en cada relación existe la misma pregunta:
¿Cuanto Amor estás dispuest@ a poner en circulación?

¿Cuanto de ti estás dispuesto a exponer para que aunque duela… sane?

Seguramente crees que es más cómoda una Escuela sin ese niño…

Una Vida sin nadie que te recuerde tu propio desamparo…

Ese niñito está justo ante ti para preguntarte si crees en él o si lo das por perdido.

Si crees que vale tu tiempo-energía-atención-afecto o si prefieres hacerlo desaparecer de tu Vida… (como tantos han decidido antes que tú)

Parece una decisión intrascendente…

Pero si supieras lo muchísimo que vale ese regalo que puedes hacer a ese Ser…

… Ni siquiera es necesario que le cuentes nada, él sabrá lo que elegiste.

Todo su Ser lo sabrá…

Siéntete libre para no obligarte -ni juzgarte- si eliges reducirlo en tu Vida a su mínima expresión…

Tú  eres un cúmulo de experiencias que te han llevado a esa elección…

Dejar brotar el Amor no es sencillo cuando con ese otro actualizamos nuestros propios miedos…

Pero aunque te parezca difícil quiero contarte un secreto…

Apostar por ese niño herido es apostar por ti mism@

Y creer en ti y en tu capacidad infinita para AMAR y SANARTE… por dolor acumulado que arrastres…

… Gracias hermoso SER por traerme el regalo de tu experiencia…

Dec 1
“Hola Cristina…. como se que a veces escribes en el fb o en tu blog algunas notas era por si algún día podías tratar más a fondo el tema de las rabietas y conflictos y de los niños con sentimientos de miedo, con sensaciones de miedo..es decir, temerosos un poco ante la vida, los cambios etc…….de donde puede provenir esa sensación que en algunos niños es muy acusada….gracias mil…..besos de colores♥♥”
Los niños manifiestan la rabia o expresan ira y los adultos muchas veces queremos acallarles o pararles, rechazando a los niños, criticándolos o presionándolos con argucias adultas… “ui, que malo”, “que feo te pones cuando lloras”, “si sigues así no te compraré tal cosa o no te llevaré a tal lugar…”
Solemos poner el foco, nuestra atención, en lo que nos disgusta de lo que sucede y no vamos más allá en atender qué pasa en el interior de ese ser que necesita expresar tanta furia…
Nos importa cómo lograr que no muestre ira, pero no queremos mirar de donde viene…
Muy a menudo, la mayoría de las veces, tras un acto de violencia de un niño… hay un pedido de amor escondido.
Grito, pataleo, muerdo, pero lo que necesito es decirte que necesito sentirme aceptado, amado incondicionalmente, que necesito nutrirme de tu presencia y de tu disponibilidad…
A veces, necesitan mostrarnos a gritos lo que está sucediendo en su interior, su tristeza, su necesidad de afecto…
SU DOLOR
En realidad esa violencia que expresa el niño proviene muchas veces de una violencia -visible o invisible- que vive de sus padres.
Violencia es también no tener en cuenta las necesidades del otro. Y a menudo los niños nos hacen pedidos de atención y afecto que ignoramos sistematicamente…
Ellos tienen unas necesidades que no encajan en nuestro planning adulto y tratamos de acallarlas.
Pero explotan ante nuestras asombradas narices…
A mi entender, cualquier sentimiento es legítimo, solo determinadas acciones necesitan ser limitadas. Como adulto tan solo debo cuidar, asegurar, que la expresión de ese sentimiento no dañe al propio niño, o a otro ser vivo, o determinados lugares y objetos.
Pero puedo permitir que exprese su rabia si no hace… ni se hace… daño.
¡No hay nada “malo” en expresar su enojo! Y mucho menos ese niño necesita que le digamos que él es malo…
Preocupados por las apariencias, censuramos su expresión por el qué dirán…
Pero si priorizamos de nuevo otra cosa que la necesidad de aceptación y acompañamiento de ese niño, volveremos a ejercer violencia invisible para con él…
Acompañarle en esa expresión es como decirle internamente: “te escucho, te comprendo, no te juzco, te acepto a pesar de que te muestres así…”
Acompañarle es AMAR lo que nos muestra de si mismo, comprendiendo que es una demanda de Amor, que no puede expresar de otra forma.
A menudo brotan episodios de este tipo tras la llegada de un hermanito, tras un destete forzado u otro cambio vital en la familia, como el inicio en la Escuela o la vuelta al trabajo de la madre…
Algo puede haber pasado que le haya hecho dudar del Amor de sus padres.
Pero con una dosis mayor de atención, escucha a sus necesidades afectivas… vuelve la calma externa e interna del niño.
Dedicarles atención real, con disponibilidad para auparles o jugar (si es lo que nos demandan) a veces es una forma de responderles ante su duda de si les amamos.
Con respecto al tema de los miedos… y de donde pueden provenir…
Tres puntos que me gustaría destacar son: el dormir, la tele y el acompañamiento de los adultos… Pero evidentemente es un gran tema que se quedará corto en esta nota;)
  • Algo que he podido comprobar es que los niños duermen muy confiados si duermen cerquita de sus padres. Practicar el “colecho” contribuye a su sensación de bienestar y para mí tiene que ver con su necesidad básica como mamíferos de dormir en contacto con otros.
Si a veces un adulto lo pasa mal por dormir solo y le asaltan mil dudas sobre su seguridad, ¿como es que pretendemos que los niños duerman solos y tranquilos a pesar de su voluntad ?
Me doy cuenta que es un invento y un interés adultocéntrico que los niños duerman separados de sus padres. Y que es algo que forzándolo augmenta la desconfianza y el miedo en los niños.
  • Otro tema que dificulta su confianza y tranquilidad es ver en la televisión dibujos o incluso películas para las que aún no están preparados…
Por tener forma de dibujos animados no quiere decir que sea adecuado para niños.
La sociedad o quizás la humanidad, busca la dualidad en vez de la unidad… Una historia por ejemplo, explica empáticamente las razones que mueven al protagonista de la historia a hacer algo y al antagonista o malvado tan solo lo muestran como descorazonado e insensible… facilitando la separación, el juicio del niño espectador.
Esa vieja historia de la humanidad de que unos son los buenos y los otros los malos…
Los niños dentro de esta visión limitante se sienten expuestos, vulnerables y aterrados…
Pero como tienen muchas estrategias, se la pasan dibujando… o jugando a monstruos o a luchas ( o a lo que necesiten procesar y expresar fuera…) Hasta que lo elaboran y resitúan.
  • También las creencias y actitudes limitantes de los adultos que les acompañan pueden reforzar su sensación de vulnerabilidad y desconfianza ante la vida…
Por ejemplo, si yo sobreprotejo a un bebé que está explorando el mundo con su cuerpo, le ayudaré a desconfiar de sus propias habilidades… de si mismo.
A veces nuestro acompañamiento les resta poder personal en vez de potenciárselo…
Pero para acabar, aunque es importante crecer como padres y madres, me gustaría que veamos la importancia de no sentirnos culpables… De dejar también de juzgarnos… Este es un asunto sumamente importante…
Ningún niño vive lo que no necesita vivir, por resonancia, para experimentarse y crecer, para aprender a Amar y a Amarse, para ser feliz…
Así que bienvenidos sean los miedos, los conflictos o las llamadas “rabietas” (que quisiera resaltar que a menudo con esa palabra indican cierto desprecio o descrédito por parte del adulto) y digo bienvenidos pues forman parte del camino de ese niño, que necesita ser aceptado, Amado incondicionalmente, sin juicios por parte de los adultos que lo acompañan.
Gracias Sandra por tu pregunta y ojalá algo de lo escrito te resuene y sirva…
Abrazos!!!
Cristina
Oct 21

Ayer por la mañana tuve el regalo de una nueva experiencia junto a otras madres.

Gracias a la demanda y la iniciativa de Merche de Kebuskas, nos reunimos en su casa para vivir una especie de Tupper Mums

Aunque había ofrecido  varios talleres sobre conflictos, en diversos lugares, era la primera vez que  guiaba un “taller casero”, en un comedor familiar y con mi bebé Elvis de dos meses acompañándome…

La experiencia tuvo mucho de sentida y cercana. Nada de lo que allí se dio fue por casualidad (como ocurre siempre en todo tiempo y lugar) y vivimos juntas lo que cada una traía de su relación con los conflictos.

Desde entonces algunas frases e ideas me bailan por dentro y quisiera escribirlas para enviárselas con cariño a las mamás del taller…

Se me ocurre que así también las puedo compartir con toda aquella o todo aquel que no estuvo ayer en el comedor de Merche junto a nosotras.

Aquí  os dejo algunas palabras sobre “Los Conflictos infantiles“:

  • Una idea muy extendida que rodea al tema que nos ocupa es “cómo resolverlos”. Pero el enfoque que yo quise compartir, el que a mí me sirve, es enfocarlo desde el acompañamiento… ¿Cómo acompañamos los conflictos?  ¿Cuál es nuestra mirada ante ellos? Propongo ver los conflictos desde una mirada que los recibe y los  acoge. No una mirada que trata de anularlos, evitarlos. Un conflicto es una oportunidad para Amar y amarnos. Los conflictos vistos como regalos, oportunidades, hacia el reequilibrio, hacia el bienestar y la felicidad.
  • Los conflictos no son una pérdida de tiempo. No son algo que entorpece el camino… SON EL CAMINO MISMO. Son la gran oportunidad para acompañar de veras al otro en su dolor, en su frustración, en su ira o tristeza. ¡Qué importante es poder dejarlo todo –cualquier objetivo mental que tuviéramos antes del conflicto- para acompañarles…!
  • ¿Qué significa Acompañarles?  Viene a ser como si en nuestro interior dijéramos: “ESTOY AQUÍ…, CONTIGO…, SIN JUZGARTE… Y TE AMO” Y nuestro cuerpo –en consonancia- se parara y bajara a la altura de nuestro hijo (agachándose, sentándose…) y acogiera el cuerpo del otro, con contacto.
  • Los niños no “la lían” para fastidiarnos. Los niños tratan de reequilibrar las situaciones familiares. Sencillamente cuando algo no va en la dirección del Alma Familiar… protestan.Tras cada grito, mordedura, pelea, “rabieta”… hay un pedido de AMOR encubierto.
  • El llanto, como la risa, son mecanismos humanos para restaurar el bienestar interno. Acompañemos sin acotar el llanto infantil. Evitemos acallarles y permitamos que dispongan de ese recurso toda la vida…
  • Los hijos nos hacen de espejo y nos muestran lo que hay en nosotras. Aquello que no somos capaces de ver… ellos nos lo plantan frente a nuestras narices…
  • Pero ojo con La Culpa… Ese personaje  que tan cerquita nos acompaña a las madres… Pongamos enfoque en lo que SÍ nos gusta de nosotras como madres y pensemos en nosotras como las grandes madres que somos
  • El respeto por los niños es importante. Pero el nuestro también. No puede ser que ellos tengan todos los derechos y nosotras ninguno. Mostrar con cariño y firmeza nuestros propios límites ayuda al equilibrio familiar. A veces consentimos algo que  nuestro fuero interno dice un claro NO por evitar el conflicto… Pero eso es ejercer violencia para con nosotras mismas.
  • Es importante el Cuidado de quien cuida. No podemos dar y dar atención, presencia, a nuestros hijos sin estar nutridas. Necesitamos nutrirnos con lo que a cada una le aporte energía y reequilibrio vital. A mí me da pilas escribir. A ti a lo mejor ir a la montaña…. Y a ti una bañerita. Sea lo que sea es algo Sagrado a respetar y agendar. Pues nuestros hijos nos necesitan felices y con la energía alta a su lado.
  • La crianza con respeto se hace difícil sin la Tribu. Es tiempo de reunirnos para acompañarnos entre nosotras las madres. Los niños junto a otros niños tampoco necesitan tanta presencia de mamá y papá. Tiempo de organizar nuestras vidas en función de dónde hay tribu o crearla.

 

Las mamás del taller veréis que son sólo algunas de las muchas cosas que hablamos…

Y muchas más, que no se hablaron, siguen aún bailando dentro de mí. Pero la Vida es un pedazo de algo construido y mucho aún por hacer…

Gracias a todas,

especialmente a Merche: http://kebuskas.blogspot.com/

y GRACIAS a nuestros bebés que nos acompañaron, y a vuestros hijos y los míos (que aunque no estaban allí) nos sirvieron como excusa para conectarnos y re.conectarnos con nosotras mismas.

Abrazos

Cristina Romero

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