Colechar es parte de mi revolución silenciosa

Ilustración de Colecho para el Dia Mundial del Sueño Feliz creada por Amor Maternal

Hoy 29 de junio se celebra el Día mundial del Sueño Feliz y con esta nota me sumo a una importante revolución a favor del colecho (dícese de dormir junto a nuestros hijos).

Escribo estas palabras desde nuestra cama familiar y me dan ganas de hacerles una foto a mis tres hijos y a mi compañero que duermen felizmente todos juntos para ilustrar sin necesidad de palabras los grandes beneficios del colecho…

Sí, dormimos los cinco en la misma cama. Cada noche, desde siempre.

Bueno desde hace ya casi siete años  (los años de mi hijo mayor Pau), que primero éramos dos, pero desde la primera noche de vida de cada uno de mis hijos, la hemos dormido juntos.

Dormir con mis hijos es un acto de afectividad natural que brotó desde la confianza más absoluta en que eso era lo que necesitaban ellos y necesitaba yo para poder descansar tranquilos y confiadamente… Sabiéndonos cerca.

Dormir con mis hijos también es un acto casero y silencioso pero muy revolucionario a favor de un mundo mejor, más amoroso, confiable y feliz.

Menos violento…

Pues algo dentro de mí sabía como profundamente violento ese adiestramiento infantil que obliga a dormir solo, desconsolado y aterrado que promueve Estivill en sus libros…

Imagen "Somos mamíferos: los mamíferos duermen en manada"

Y para sumarme a la gran y poderosa iniciativa de madres y padres que en el día de hoy quieren revolucionar las redes sociales, pero especialmente twitter con el hashtag #DesmontandoaEstivill, me gustaría sumarme con unas palabras del libro Pintará los soles de su camino” (Editorial Círculo Rojo):

Actualmente, la Sociedad se cree muy sabia al adiestrar a los bebés…

Se le da la leche sólo cada tres horas, aunque la pida antes o no la
quiera aún.

Se le deja dormir solo, aunque reclame, como todo mamífero, contacto
cercano.

Se le deja llorar en el cochecito o la cunita, sin cogerle en brazos
hasta que acalla cansado su voz.

Ese Ser hermoso, aprende tempranamente que debe acallar sus necesidades y su poderosa voz interior… Pero un bebé recién nacido es muy sabio.

Acaba de nacer e instantes después es capaz de trepar hasta el pezón de su
madre que lo sostiene amorosamente sobre ella misma.

También sabe desde el primer momento administrar sabiamente la leche de los pechos de su madre, de tal manera que se nutra tal y como necesita: sabe si
necesita succionar de uno y del otro, o sólo de un pecho, en función de si
necesita más o menos alimento graso, o más líquido si acaso sólo tienen sed.
Podemos confiar en su instinto sin necesidad de encarrilarle.

La lactancia natural “a demanda” ayuda a conservar la confianza del bebé en
sí mismo, en su madre y en la Vida.

Viene a esta Tierra, a este plano material de la existencia, con la clara
necesidad de seguir su crecimiento bien pegadito al cuerpo de la madre. Es
ella quien dispone de todo lo que necesita y es el propio bebé quien sabe
qué es lo que necesita.

Los bebés vienen con un manual de instrucciones que ellos mismos saben leer
perfectamente. Por nuestra parte, necesi­tamos abrirnos a la Escucha
verdadera.

Los bebés merecen un Gran Respeto.

Los bebés están más conectados que muchos adultos con su propio saber.

Puedes ver en su cuerpo inquieto si necesita más movimiento, si algo le
incomoda… Puedes ver en sus ojos, en sus sonrisas, en sus balbuceos si
está contento…

Cuando un bebé llora, qué importante es que su madre o quien lo materne deje lo que está haciendo (si es posible) y le atienda. Así le muestra y le
recuerda que es importante, que es Sagrado
. Al acer­cárselo y susurrarle
empáticamente palabras como: “sí, dime, estoy aquí, cuéntame…” un bebé se
sabe escuchado. En cambio, se siente acallado, limitado, si escucha:
“shhh…, ya está, no llores más…”

Actualmente las mujeres son educadas y condicionadas desde niñas para negar su verdadero e importante papel en el cuidado del Alma humana.

Vivimos en una Sociedad masculina, regida por el hemisferio iz­quierdo del
cerebro. Ese hemisferio es conocido como masculino o “yang”. Desde esa zona observamos las cosas analíticamente, matemáticamente, clasificadamente, con poca implicación emo­cional e intuitiva.

La mente racional todo lo organiza y ubica con cierto des­apego…

Fuimos educadas, a través de siglos de historia, para negar nuestro apego
por los hijos, para desobedecer nuestra sabiduría intuitiva de lo que
realmente nos conviene y para depender de lo que otros digan sobre nosotras
mismas.

Hemos cocreado una Sociedad desnaturalizada, donde los niños estorban hasta que se convierten en adultos productivos, donde las mujeres no pueden
permitirse la crianza desde el corazón, pues lo que impera es que se
desapeguen de su cría lo antes po­sible y retomen cuanto antes su rol social
esperado y respetado.

Existen infinidad de teorías que te ayudarán a justificar el dolor que
sientes al alejarte de tu bebé, al cortar el hilo que os une y que te
ayudarán a volver al sistema, anestesiada. Para que nada  nos duela, ni nos
planteemos demasiadas cosas establecidas.

Encontrarás justificaciones para educar y modelar a un bebé y alejarlo de
sus necesidades afectivas y espirituales.

Existen infinidad de libros y teorías sobre “cómo hacer que tus hijos hagan
lo que tú quieres”. Libros sobre cómo hacer que los niños no molesten en el
mundo adulto.

Quizás ya descubriste que ese mundo adulto que te rodea tam­poco ayuda a la
felicidad de esos hombres y mujeres que lo de­fienden y se resisten a
cambiarlo.

Y no hablo de utopías. Aunque se quedará en eso si tu así lo de­cides para ti.

 Seguirá en cada mujer que lea este libro, el poder de tomar este mensaje
como el inicio de una auténtica transformación que cons­truya el mundo que
sueña, o bien aparcarlo y seguir recortando sus propias alas y las de sus
hijos.

Este capítulo lo dedico especialmente a nosotras, a las mujeres, porque yo
misma soy mujer y os lo debo, me lo debo. Ya es tiempo de honrar mi
feminidad y la tuya.

No te estoy hablando de feminismo si lo entiendes como sepa­ratismo.

Te hablo de reconectarte con lo que eres para poder así abrazar a lo que no eres, a lo diferente a ti, pues desde esa conexión con­tigo misma observarás
que en realidad nada está separado de ti y nada deja de ser una expresión de
ti misma.

Te animo a despertar a la Mujer Consciente que eres.

Escribo también para decirte que la leche de fórmula (que pro­viene de otra
especie) ni se ha diseñado, ni evoluciona continúa y especialmente para el
bebé que habita tu vientre. La que brota de tus pechos sí.

Escribo para decirte que en ti hay tanta leche y tanto Amor como tus hijos
necesiten.

Que el lugar más beneficioso para tus crías de mamífero humano no son las
cunas ni los carritos que lo aíslan de la energía de otro Ser. Lo es el
cuerpo a cuerpo, la proximidad con su madre o la persona que lo materna…

La Sociedad trata de convencernos y convencer a los bebés de que todos los
sucedáneos y consoladores son adecuados. Creemos que nos ayudan a
sobrellevar la maternidad y no nos damos cuenta de que nos la estamos
perdiendo.

Me parece importante saber que no estamos solas, que también contamos con la ayuda de otras mujeres y de otros hombres en el camino. Y que si nos
perdemos, nuestros hijos también se pierden…”

 

Ilustración de colecho realizada por César Caballud para el libro Pintará los soles de su camino

Gracias desde aquí a todas las personas que apoyan esta gran causa, sabiendo la importancia y trascendencia del colecho por un mundo más amoroso.

#DesmontandoaEstivill

Cristina Romero




10 Responses

  1. Día Mundial del Sueño Feliz. ¡Desmontemos a Estivill! « Agua y Luz Says:

    […] Despertar en la Luz […]

  2. alicia Says:

    esto es de lo mas sabio que he leido…besos ojala te sirva

  3. Portando otro angelito: Día Mundial del Sueño Feliz Says:

    […] […]

  4. Ileana Says:

    Qué bello, Cris, gracias de nuevo!

  5. Andrea Says:

    Precioso, con tu permiso lo voy a recomendar en mi blog… que así también lo tengo para releerlo después

  6. Marieta Says:

    Mi hijo ha dormido con nosotros hasta los dos años, primero porque estuvo tomando pecho hasta el año y después porque tenia pesadillas. Ahora con 4 duerme solo en su cama tranquilamente, hay días que a media noche tiene una pesadilla y se viene con nosotros. 🙂 Cada uno que elija la opción que quiera pero respetando la decisión de los demás.

  7. Verónica Says:

    Mi hija de casi 4 años, duerme conmigo, siempre ha sido así, cuando nació dormía en su cunita, pero en mi habitación y luego, a mi cama. Ella tiene su habitación, su camita y todo, pero cuando llega la noche, todos a la misma cama y a mi me encanta. Quiero que duerma sola en su habitación, cuando quiera su independencia, que ella lo decida, yo no se lo voy a imponer porque nos hace felices dormirnos abrazadas, ahora querenos darle un hermanito y no seé como resultará todo, ya veremos, felicidades!

  8. remedio naturales Says:

    Tienes un buen blog aqui. Espero que continues proveyendo mas contenido.

  9. Blogs de papas y mamas CXXV Says:

    […] de como duermen a pierna suelta y Cristina Romero, desde Despertar en la Luz nos explica que colechar es parte de su revolución silenciosa. También Nohemí, de Mimos y Teta, nos habla del Día del Sueño Feliz y pide que no se sufra por […]

  10. Isa Says:

    Que bonito!Me he emocionado y me ha llenado de fuerza, gracias!

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